Redacción · Mayo 2026 · Opinión

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Hay con quien salir del pozo

Por ahí andan cacareando algunos con influencia sobre el movimiento obrero que la responsable de la tragedia argentina es China, país donde miraron a Perón con simpatía ya desde los tiempos de Mao Tse Tung.
Néstor Gorojovskyescribe: Néstor Gorojovsky

Los trabajadores no deben equivocarse: la responsabilidad es, como siempre, de la oligarquía, el imperialismo y el establishment. Son ellos quienes usan la potencia productiva de la China para destruir la industria, el mercado interno y la clase trabajadora en la Argentina. Lo único que pueden hacer crecer en la Argentina esas alimañas es la deuda externa.

Pero la China no impone el tipo de productos que se le pueden comprar. No coloniza financieramente a nadie, porque toda su banca es cooperativa o estatal, y no dirige su política económica. Con China es posible cambiar la ecuación del comercio exterior de gobierno a gobierno, y nunca financiará partidos políticos que sirvan al interés chino actuando como agentes extranjeros.

La única salida de la Argentina es usar la relación con China para salir del cepo “occidental y cristiano”, algo tan obviamente favorable al desarrollo nacional argentino que, según Carlos Pagni, horroriza a los Estados Unidos (no sólo al trumpismo).

Por eso, sólo si la Argentina vuelve al BRICS puede proteger su industria actual, ampliarla, asegurar derechos laborales a cada vez más trabajadores, zafar de la horca financiera del FMI, aumentar sus exportaciones en términos absolutos y con mayor valor agregado. Y además, y esto es crucial, ir dejando de importar baratijas de China para importar lo que más necesita: infraestructura e industria pesada para construirla. Y de eso, China tiene de sobra.

Ese es el verdadero camino.

Lo que sí necesita la clase trabajadora para aprovechar todas esas oportunidades es poner un Presidente o Presidenta patriota, incorruptible, inteligente, trabajador/a y talentoso/a; que tenga una mirada estructural de la economía, trate de construir desde abajo un poderoso frente nacional en vez de negociar por arriba en una interna mezquina, se haya mostrado leal a las masas incluso bajo el fuego violento del el extremismo neoliberal de Javier Milei, y, sobre todo, esté en situación de percibir que el lugar que le conviene ocupar a la Argentina hoy está en la Unión de América del Sur y en sumarse a los BRICS.

Es por ahí. China por sí misma no es la salvación de nadie. Pero un gobierno inteligente puede convertirla en la palanca para salir de la tortura de Sísifo en que está desde el 16 de septiembre de 1955.

* Néstor Gorojovsky, geógrafo, periodista en temas internacionales, miembro del CoNaB.