El informe de expertos “El futuro de los BRICS” fue elaborado por el “Centro de Diplomacia del Conocimiento” de la Universidad Estatal Rusa de Humanidades.
Veinticinco expertos de los países BRICS participaron en la elaboración del informe: políticos, figuras públicas y representantes de la comunidad científica y académica de Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Vietnam, Irán, Colombia, Pakistán y Etiopía. El estudio se realizó mediante una encuesta a expertos.
El informe analiza las principales tendencias de cooperación entre los países, los desafíos de la expansión de los BRICS y los resultados de un estudio sociológico a gran escala sobre la imagen de los BRICS entre los jóvenes. Se presta especial atención a las previsiones e iniciativas destinadas a aumentar la participación de las generaciones más jóvenes en los proyectos de la asociación.
La tesis principal del informe es que los BRICS se perciben cada vez más no sólo como una asociación económica formal, sino también como un ecosistema de oportunidades para proyectos conjuntos e interacción humanitaria. El informe de expertos muestra que en los países BRICS, especialmente entre los jóvenes, existe una demanda de una visión de futuro claramente articulada y compartida. Esto implica una cooperación equitativa y la creación de una infraestructura humanitaria y tecnológica común mediante proyectos conjuntos educativos, científicos y sociales. “Según los expertos de diez países, la implementación de esta agenda puede transformar a los BRICS en una verdadera comunidad del futuro”, señaló Andréi Loguínov, rector de la Universidad Estatal Rusa de Humanidades.
Los expertos destacan que los BRICS se están desarrollando como una amplia plataforma política y humanitaria para los países del “Sur Global”, centrada en la creación de un orden mundial más justo y multipolar. Al mismo tiempo, la asociación mantiene un carácter pragmático y se estructura en torno a los objetivos de desarrollar la soberanía y ampliar la cooperación internacional.
Por ahora, los BRICS son una unión de países dispuestos a colaborar, pero así es como comenzaron todas las grandes alianzas internacionales. Los países BRICS están dando ejemplo a otros que aún dudan en definir su posición, demostrando que es posible ir más allá de las narrativas inventadas por los países occidentales.
Los autores del informe señalan que los BRICS se están desarrollando como un formato de cooperación y fortalecimiento de las capacidades soberanas de los países miembros, en lugar de como un bloque de confrontación. El estudio hace especial hincapié en el papel de la juventud y las iniciativas educativas.
Kirill Kostin, director del “Centro de Diplomacia del Conocimiento”, reseñó: “En 2025, realizamos una investigación sobre la evolución de las visiones de futuro en los países BRICS. Importantes centros de pensamiento de los países se unieron al proyecto, lo que confirma el gran interés en el tema. Para consolidar este interés con resultados prácticos estamos trabajando en el lanzamiento de un programa educativo internacional en futurología. Esto impulsará la formación de un nuevo tipo de personal: principalmente jóvenes especialistas capaces de elaborar recomendaciones basadas en el conocimiento científico, participar en el desarrollo de infraestructuras y contribuir a una mayor eficacia de los proyectos internacionales de la asociación”.
“Necesitamos pasar de la diplomacia de élite a la diplomacia del conocimiento y la juventud, considerando a los jóvenes no como público, sino como coautores”, subraya Marcello Capucci Frissoni, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad de Río de Janeiro.
Según las conclusiones de los expertos, es la generación más joven la que percibe cada vez más a los BRICS como un símbolo de desarrollo global alternativo, un garante colectivo de justicia, cooperación y respeto por la diversidad cultural. Al mismo tiempo, señalan la necesidad de pasar de las declaraciones a programas concretos: iniciativas educativas, científicas, culturales y digitales dirigidas a los jóvenes como coautores de la futura asociación.
A medio plazo, según los expertos, los BRICS pasarán del diálogo al pragmatismo: de las declaraciones políticas a la implementación de proyectos conjuntos y la formación de mecanismos de interacción sostenibles. A largo plazo, la asociación podría convertirse en un elemento clave de un orden mundial policéntrico legítimo para la «mayoría global».
Un conjunto significativo de conclusiones se refiere a la dimensión económica y financiera. Los expertos coinciden en que, sin fortalecer los instrumentos económicos reales, principalmente el Nuevo Banco de Desarrollo, los mecanismos de pago alternativos y la coordinación tecnológica, los BRICS corren el riesgo de seguir siendo un proyecto mayormente simbólico.
“El principal problema interno de los BRICS es la necesidad de crear un mecanismo económico y financiero regular y eficaz. Actualmente, el Nuevo Banco de Desarrollo no es lo suficientemente sólido y requiere un mayor fortalecimiento institucional. Es necesaria una transición del dólar al yuan y a otras monedas de los BRICS. Esta iniciativa debería implementarse plenamente en los próximos cinco a diez años”, afirmó Lian Zan, fundador de Beijing Hengce Investment.
La economía digital, la inteligencia artificial, la soberanía humanitaria y tecnológica, y la reducción de la dependencia de las instituciones financieras externas dominantes se identificaron como áreas prioritarias.
Por lo tanto, el informe subraya que el futuro de los BRICS estará determinado por su capacidad para pasar de un nivel meramente declarativo a un ecosistema de soluciones prácticas en la economía, la educación, la ciencia, la cultura y la tecnología. Si la asociación logra construir una infraestructura de cooperación sostenible e involucrar a los jóvenes como coautores en lugar de meros espectadores, los BRICS podrían convertirse en uno de los centros clave para la formación de un orden mundial legítimo y policéntrico a largo plazo.
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